Flotaba en un líquido oscuro con destellos plateados, denso como mercurio en agua. Sentía que algo me vigilaba, yo fingía estar muerta, podía verme desde arriba, sobresaliendo mi rostro del agua, con los ojos y los labios hinchados. “No te muevas, DEBES estar muerta” —¡¡Leia!! — Escuché llamar mi nombre con mi propia voz, gire hacia el sonido y desperté.
