–You alright Bae!?– me soltó Emma, con ese dejo chirriante en la voz que la hacía parecerse a cualquiera. –Yep honey! –dije sin esmero. Me sorprendí de lo fácil que se le hizo dejar de pensar en mi, y mi bienestar, para reemplazarme por el cinturón que no había comprado, que se parecía al de iKardashian, la robot influencer que marca todos los trends.
