Realizma 1.8

Puedo sentir mi respiración, perfectamente, el aire que entra y sale de mi nariz, observo como todo se mantiene calmo cuando respiro. Percibo el pasto rozando las palmas de mis manos y parte de mis tobillos porque me he remangado el pantalón. Ni siquiera me he sacado los Superstar en plan: sentir la naturaleza. Estoy en el parque como una observadora, formando parte del paisaje pero a la vez viéndolo y viéndome desde arriba.

Me intriga eso de compartir entre todos, compartir el mismo tipo de creencias, de probar emociones, de sentir, de pensar, de actuar, esa serie de regulaciones que hacen que seamos humanos y como tales somos muy similares, amamos, tememos, reímos, lloramos, siendo también únicos, diferentes, con nuestra propia combinación, proporción, vibración.

Para mí las pulsaciones de esas similitudes forman el Inconsciente Colectivo.

¿Hugo? De nuevo Jung, había esa frase muy linda que hablaba de ser conscientes del inconsciente colectivo.

Hugo responde al instante con su voz de terciopelo.

‘Hasta que no hagas consciente a el inconsciente, va a dirigir tu vida y lo llamarás destino’ 

Del artículo Recordando a Carl Gustav Jung a 50 años de su muerte (El gran alquimista de la psique) pijamasurf.com

Hasta que no experimentemos al otro como parte de nosotros, seguiremos perdidos, afuera, regidos por la división que genera nuestra mente, intentando dolorosamente demostrar a los otros y a nosotros mismos que somos alguien.

Si creo que somos uno, todos los hombres y toda la materia y el cosmos, somos uno solo. Si analizamos esta situación bajo el lente de la física cuántica, encontraremos por ejemplo que todo vibra, incluidos nosotros mismos y que compartimos partículas, conformando un solo organismo vivo.

Hugo me interrumpe,

– Llamada de «No responder».

Es el número de la telefonía a la que debo dinero.

– Hugo, silencia la llamada.

Por otra parte pienso, la situación bajo el lente de la relatividad es inquietante, yo y nadie más que yo está sentado en un parque evadiendo la llamada de una deuda por multas de cobros rebotados, llenándose la cabeza de preguntas y pensamientos.

De repente veo la hora, son casi las cinco de la tarde decido ir a tomar un café y a buscar trabajo. Retorno a las reglas de la relatividad, simplemente obligada a vivir en esta realidad.

SIGUE LEYENDO, REALIZMA 1.9 FIN

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